Geografía
Comunica con
Portugal por la frontera natural del
río Miño por el sudeste, con el
Océano Atlántico por el oeste y con el ayuntamiento de
El Rosal por el norte. Es accesible por la carretera PO-552 desde
Tuy y desde
Bayona, y desde
Camiña por transbordador. Se encuentra a 50 km de
Vigo y 120 de
Santiago de Compostela.
La altitud a nivel del mar no impiden al
Monte de Santa Tecla y al Monte Terroso elevarse a 314 m y 350 m respectivamente, permitiendo excelentes vistas, especialmente desde el Monte de Santa Tecla donde se puede disfrutar de la desembocadura del
río Miño, el
océano Atlántico y los montes de
Portugal y
Galicia.
Debido a su localización geográfica y a la confluencia del
río Miño y del océano Atlántico , presenta gran abundancia de playas. Cabe mencionar las playas de O Muiño, situada en la desembocadura del río Miño, y A Lamiña, que es la continuación de ésta, por su dualidad de aguas. Cuando sube la marea éstas son de agua salada, y cuando baja, agua dulce, con lo que es posible disfrutar los beneficios de ambas, aunque su apertura al océano las hace significativamente frías. En estas playas se suele practicar deportes como la natación, skimboarding y kitesurf entre otros. Aparte de estas playas existe la conocida como Area Grande, que sólo es de agua salada.
- José Luis Alonso Riego, PP ( -2007)
- José Manuel Domínguez Freitas, PSOE (2007- actualidad)
[editar] Parroquias
Este municipio está formado por 3 parroquias:
Camposancos (Santa Isabel), La Guardia (Santa María) y Salcidos (San Lourenzo). La localidad de Camposancos es
Entidad Local Menor.
La historia de la villa de La Guardia está en gran medida condicionada por su emplazamiento geográfico privilegiado. Lugar estratégico con abundantes recursos naturales ideal para el asentamiento humano y las fricciones políticas entre estados.
El inicio de la historia de La Guardia empieza con los primeros restos humanos encontrados en la zona. Concretamente fueron en las distintas terrazas que conforman el valle del
río Miño donde, sobre el
10000 a. C., empezaron a asentarse grupúsculos de hombres primitivos, en la falda del Monte Tecla que llega hasta el río. Fueron homínidos que se expandieron por el valle y por la costa próxima, zonas propicias para la subsistencia.
El siguiente capítulo fue en el
Neolítico, entre el
5000 a. C. y el
2000 a. C., en el que se encontraron en distintos lugares un perfeccionamiento de la industria lítica. Lo más característico de este período son los petroglifos, grabados en las piedras con dibujos esquemáticos con gran valor documental sobre la vida de este período.
Entre el 2000 y el
1000 a. C. nos encontramos con la
Cultura de Bronce en el que se manipula este mineral para hacer, tras la oportuna fundición, un amplio abanico de objetos. En estos años también se datan los primeros contactos por mar con culturas mediterráneas, primero los
fenicios y, después, los
griegos.
Durante el
primer milenio adC se consolidó la
Edad de Hierro que tendría como manifestación más determinante la
cultura castrense. Sin duda, esta fue la etapa de mayor esplendor en la historia de La Guardia y de esto dan muestras multitud de restos, sobre todo en la abundancia de castros: Santa Tecla, A Forca, O Castro y A Bandeira. Entre ellos destaca el primero citado, datado entre el
siglo I a. C. hasta el
siglo I, situado en las proximidades de la cumbre del monte, supone una de las muestras más significativas de la Cultura Galaico-Romana de
Galicia.
La cultura de los castros fue diluyéndose con la creciente
romanización. Los pobladores los fueron abandonando y comenzando a asentarse en los valles para poder cultivar la tierra. De la época romana encontramos restos en el mismo centro de la población, en el lugar de Saa, en O Castro y en Pintán. Después del
siglo V llegó la conquista de los
suevos que prolongarían el bienestar romano.
En la
Alta Edad Media por la comarca del
Bajo Miño se asentaron comunidades religiosas cristianas en varios cenobios, siendo los primeros referentes administrativos supeditados al obispo de
Tuy. En tiempos de la reconquista y tras varias repoblaciones, el monarca
Alfonso II concedió el coto de caza de la desembocadura del Miño al
Conde de Sotomayor.
A partir del
siglo XII, La Guardia estuvo bajo el resguardo de los monjes cistercienses que se emplazaron en
Oya. Entre sus documentos se da buena cuenta de la próspera vida comercial que tenía la localidad. Un período del que se hará el trazado urbanístico similar al de otras villas marineras gallegas como
Bayona o
Noya, con unas murallas en forma de triángulo, con un lado hacia el mar y en el vértice contrario la iglesia. A finales de la
Edad Media la iglesia parroquial se amplía para adaptarse al crecimiento de la población.
La cuestión demográfica será determinante en el
siglo XVI con la irrupción de varias pandemias que causarán una pérdida en la población. Con licencia de
Felipe II, los Sotomayor promueven un convento de comunidad de religiosas benedictinas independientes de la casa madre de San Paio de Antealtatres de Compostela.
El
siglo XVII será crucial para la historia de La Guardia debido a las presiones beligerantes derivadas de la
Guerra de los Treinta Años. Se construye el Castillo de Santa Cruz, una plaza militar conquistada por los portugueses en
1665. Con esta victoria La Guardia perteneció al
Reino de Portugal durante tres años. De aquel tiempo también es una pequeña fortaleza ubicada en un pequeño islote en la boca del puerto, una construcción que recibía el nombre de Atalaya, elemento protagonista del escudo de la villa.
Lo más importante ocurrido en los siglos posteriores fue el descenso del nivel de vida, un hecho determinante que llevará a mucha población a emigrar a América durante el
siglo XIX, sobre todo a la antilla de
Puerto Rico. En
1845 se escinde el que hoy es el ayuntamiento de O Rosal, quedando La Guardia conformada en tres parroquias (Santa María de La Guardia, San Lorenzo de Salcidos y La Visitación de Camposancos). En la segunda mitad de este siglo se instalan en el lugar de A Pasaxe un importante colegio
jesuita.
[2]
El
siglo XX estuvo vertebrado por la fractura social que supuso la
Guerra Civil Española. La Guardia se sumó rápidamente al alzamiento nacional pero el conflicto se notó sobre todo en la represión de retaguardia, paseados, fusilamientos, campos de concentración, palizas, extorsiones, exilios.
En la actualidad, superado el umbral del
siglo XXI, La Guardia es una villa que sufre una reconversión encubierta en la que, tras época de esplendor en el sector de la pesca, intenta transformarse, debido a su falta de tejido industrial, en un ayuntamiento dedicado a los servicios, sobre todo al turismo. Pero este giro económico ha supuesto que se volviera a producir una nueva oleada de emigración, esta vez a las
islas Canarias. Esta problemática hace que sea un ayuntamiento con un censo sin apenas variaciones en muchos años.
[editar] Arte arqueológico
Entre los abundantes restos arqueológicos destaca el
castro de Santa Tegra. Un poblado amurallado con puertas al norte y al sur. En él aún son visibles restos del trazado vial, de viviendas, canales y aljibes de agua, hornos...
Este yacimiento posee un museo arqueológico donde se exponen distintas culturas antiguas que se asentaron en La Guardia. En sus vitrinas se puede observar piezas del
Paleolítico (cuchillos bifaces, picos...), del
Neolítico (cuchillos pulidos, cerámica...), de la
Edad de Bronce (hoces, puñales...), de la
Cultura castreña (piedras labradas, cerámica y orfebrería de bronce y oro) y de la
época romana (
terra sigilatta, tejas, ánforas, monedas...).
[editar] Arte religioso
El conjunto artístico más importante está situado en la iglesia parroquial de La Guardia, en el centro de la villa. Tiene la advocación de Santa María Asunción. Es una construcción suma de partes con distintos estilos arquitectónicos. Aparece documentada en el
siglo XII en pleno
románico del que es refrendario el muro Norte. La planta es de cruz latina, con tres naves y con capillas laterales (la de la Trinidad y la de las Dolores). En su interior destaca la gran variedad de retablos barrocos, el conjunto de pinturas manieristas sobre tablas y el conjunto de frescos rococós. La fachada es
barroca con lienzos murales blancos debido a la influencia portuguesa. La fachada sur obedece a esquemas
renacentistas, con un tímpano que realza una urna en la que hay una imagen barroca de la virgen. El campanario es muy monumental, siendo una fusión entre el Barroco y aspectos
neoclásicos.
En La Guardia existen otras dos iglesias parroquiales: la de Santa Isabel de Camposancos, construida en
1816 y la de San Lorenzo de Salcidos, fechada en
1530. También existe un conjunto de capillas esparcidas por el territorio del ayuntamiento: la de Santa Tecla en la cima del monte se remonta al
siglo XII; en el
siglo XVI se construyó la de la Virgen de La Guía; en el
siglo XVIII se construyó la de San Cayetano y, a comienzos del
siglo XX, la de San Roque.
El segundo conjunto más importante pertenece al Convento de San Benito, fundado en
1558. Este edificio religioso sufrió una reforma importante en el
siglo XVIII realizándose una portada barroca en la puerta norte de la iglesia del convento.
También se puede incluir en este apartado el Viacrucis del Monte Santa Tecla, cruces que tiene medallones del escultor
Julio Mengual realizados a partir del año
1922.
[editar] Arte civil
Destaca la Torre del Reloj, antiguo homenaje medieval, que fue parcialmente destruida y vuelta a erigir en el
siglo XVI. También destaca el Centro Cultural, edificio de estilo regionalista construido por el arquitecto Tomás Bilbao Sertucha, a finales de la década de los años 20 del
siglo XX.
Dentro de los monumentos de reciente construcción cabe destacar el que se le dedicó a los marineros en las proximidades del puerto.
- IES A Sangriña
- C.E.I.P. A Sangriña
- C.E.I.P. Manuel Rodríguez Sinde
- C.E.I.P. As Solanas - Nicolás Gutiérrez Campo
- Colegio Padres Somascos (1957-)
- Colegio San José Hermanas Carmelitas de la Caridad
- Sporting Guardés Club de Fútbol (Fútbol)
- Atlético Guardés (Balonmano)
- Club Ciclista Guardés (Ciclismo)
- A Guarda Hockey liña (Hockey sobre patines en línea)
- Club ALAGUA (Asociación de Lecer Acuática Guardesa) (Vela ligera y Piragüismo)
- Club de remo Robaleira (Remo en batel, trainerilla y trainera.)
- Club Pesca-sub Atalaya (Pesca submarina)
En esta localidad se celebran varias fiestas a lo largo del año. Dos importantes fiestas
gastronómicas son "La Fiesta de la Langosta" y "La Fiesta de la Rosca de Yema". En el mes de Agosto se celebra la Fiesta del Monte, en el monte de Santa Tegra. Durante la semana de duración se llevan a cabo numerosos eventos deportivos y culturales. Este festejo fue declarado en 2009 Fiesta de Interés Turístico de Galicia por la Xunta.
[editar] Controversia
[editar] Actual proyecto de Autovía
La zona del Baixo Miño está a día de hoy comunicada solamente por carreteras nacionales por lo que se está considerando la construcción de una vía de alta capacidad (Vía rápida) o una autovía que comunique con la actual red de autovías del atlántico. A pesar de la necesidad de esta obra, el trazado actualmente propuesto de esta autovía atraviesa la parte baja del valle del Baixo Miño atravesando y seccionando los pueblos de la zona:
Tomiño,
O Rosal,
Gondomar y La Guardia. Las razones para no realizar estudios alternativos están poco fundamentadas, se han rechazado diferentes trazados que discurriendo por cotas más elevadas no son tan agresivos para los usos y costumbres tradicionales de la zona, ni parten en dos el Bajo Miño.